INICIO
A la Sagrada Majestad de la VERDAD

Thomas Taylor

domingo, 8 de febrero de 2009

EL TEÓSOFO EQUILIBRADO


John Coats
(sexto Presidente Internacional de La Sociedad Teosófica).

Salzburgo 1966.
Ciertamente el teósofo equilibrado es aquel que va hacia adentro y también hacia fuera. No es una persona que ha cortado con el mundo en el cual vive. Está interesado en ir hacia adentro para ponerse en contacto con la vida en su esencia, y hacia fuera también para servir a la manifestación de esa vida tal como la encuentra en el mundo que le rodea. Algunas veces no estamos completamente seguros de hasta dónde podríamos ser activos. Hay miembros que nos dicen que podríamos estar usando el pensamiento más de lo que lo hacemos. Esto es muy cierto, y una persona que a través de muchos años ha entrenado su pensamiento, puede estar haciendo el mejor uso de sus poderes en servicio del hombre. Pero es probable que muchos miembros de la Sociedad Teosófica tengan aún que adentrarse de alguna manera en el campo del poder del pensamiento, y no debiéramos temer comprometernos nosotros mismos en esas cosas que encontramos para hacer a nuestro alrededor. ¿No se nos ha ordenado enjugar las lágrimas de todos los ojos? Puede ser correcto decir que cuanto más sabios seamos tanto más sensatos seremos en nuestra ayuda, pero, ¿nos quedaremos sentados simplemente porque no somos aún muy sabios, sin hacer siquiera lo poco que podemos hacer? Pienso que tenemos que ser activos cuando se presenta la oportunidad, mientras tratamos de capacitarnos para ser más útiles a otros niveles de consciencia.
Lo que a mí me parece la cosa importante y real acerca de la fraternidad, es que uno tiene que ser hermano. Nada se saca con hablar y escribir acerca de ella, si quien lo hace no está preparado para ser un hermano. Ahora bien, la fraternidad puede tomar muchas formas, pero me parece que nuestro primer objetivo nos pide que vivamos como hermanos con todo el mundo, que vivamos positivamente para ayudar en todas las formas posibles, usando tanta sabiduría como tengamos, cuidando de no interferir en la libertad de otra persona, mientras hacemos al mismo tiempo todo lo que sentimos que podemos hacer legítimamente.
También es útil, en un sentido muy positivo, el estar suficientemente alertas de tal manera que no hagamos la vida más difícil para nadie. Debiéramos ser considerados con otras personas y, por tanto, tomar la práctica de la fraternidad muy seriamente. Muchos miembros son individualmente activos en el servicio, pero el trabajo de grupo es a menudo más efectivo y provee también una respuesta útil para aquellos que preguntan: ¿Qué hace la Sociedad Teosófica? Hay también aquellos que nos recuerdan que en el Evangelio Jesús dice: “Lo que haces a uno de estos mis pequeños, a mí me lo haces”. Supongo que el mi en este sentido no debe tomarse como refiriéndose sólo a Jesús como un hombre, sino más bien al Espíritu Crístico, el espíritu de unidad, el espíritu de amor, el espíritu universal. Por tanto yo quisiera terminar con algunas palabras tomadas del libro “Ocultismo Práctico” de H. P. Blavatsky:
“Quien no practica el altruismo, quien no está preparado para compartir su último bocado con uno más débil o pobre que él, quien se niega a ayudar a su hermano, de cualquier raza, nación o credo dondequiera o cuando quiera que encuentra sufrimiento, quien pone oído sordo al clamor de la miseria humana, quien sabe que se calumnia a una persona inocente y no toma su defensa de la misma manera que tomaría su propia defensa, un hombre así no es Teósofo”.

No hay comentarios: